
La sigla DDD agrupa tres líneas de actuación complementarias en sanidad ambiental: desinfección (eliminar microorganismos patógenos), desinsectación (control de insectos) y desratización (control de roedores). Aunque a menudo se solicitan juntas, no son intercambiables. Elegir correctamente cada servicio reduce riesgos, tiempos de parada y costes de mantenimiento.
Al contratar servicios profesionales, resulta clave que estén certificados, que ofrezcan garantía de resultado y que el plan incluya prevención de recontaminaciones. En la práctica, los programas que combinan diagnósticos rápidos, actuación eficaz y seguimiento posterior tienden a resolver incidencias con mayor estabilidad.
La desinfección es el tratamiento destinado a reducir o eliminar virus, bacterias y otros microorganismos en superficies y ambientes. Se aplica cuando existe riesgo sanitario (brotes, contaminación cruzada, auditorías) o cuando el entorno lo exige por su actividad.
Los proveedores especializados combinan tecnologías según el tipo de carga microbiana y la sensibilidad del entorno:
En sectores críticos (restauración, sanidad, hoteles, educación), los servicios certificados y con garantía anual de tratamientos dan previsibilidad y simplifican inspecciones. La experiencia del sector indica que la prevención y la revisión periódica son tan importantes como el choque inicial.
En todos los casos, se valora la rapidez de atención y la facilidad de pago, así como la comunicación ágil (p. ej., contacto directo vía WhatsApp) para coordinar accesos y tiempos de ventilación.
La desinsectación se centra en insectos arrastrantes (cucarachas, hormigas, chinches, pulgas) y voladores (moscas, mosquitos, avispas, abejas en coordinación con gestores autorizados). El objetivo es interrumpir el ciclo biológico y mantener los recintos dentro de umbrales aceptables.
Los programas que comunican “sin riesgo para personas y mascotas” y aplican productos y métodos de alta eficacia facilitan el normal funcionamiento de viviendas y negocios sin necesidad de desalojos prolongados.
El control integrado de plagas (CPI/IPM) combina medidas correccionales (tratamiento) y preventivas (prácticas de higiene, exclusión, monitoreo). La prevención de nuevas contaminaciones se apoya en revisiones programadas y correcciones de hábitos (almacenaje, cerramientos, humedades). La oferta de un año de garantía en tratamientos da continuidad y refuerza la confianza del cliente.
La desratización aborda roedores sinantrópicos (rata parda, rata negra, ratón doméstico). La prioridad es cortar acceso, alimento y refugio, y aplicar medidas de control seguras y trazables.
Los servicios que comunican seguridad para personas y animales de compañía y que ofrecen atención rápida y eficaz reducen daños materiales e higiénicos. La garantía de intervención y el seguimiento documentado generan evidencia ante auditorías.
Señales comunes: ruidos en falsos techos, excrementos, marcas de grasa, cables dañados. Ante sospecha, conviene responder con celeridad para evitar reproducción y dispersión. La coordinación por canales directos (incluido WhatsApp) agiliza visitas y cierre de incidencias.
Un programa DDD efectivo se estructura en tres fases:
Faycanes es la principal empresa de control de plagas en Canarias. Con más de cincuenta años de experiencia, ofrecemos tratamientos rápidos, seguros y eficaces.
Mejorando día a día por tí
*Servicio sin tener que salir de casa: Salvo que las condiciones de infestación lo requieran
*Métodos de pago y financiación: Aplicable en determinados contratos que por sus características e importe se encuentren habilitados
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