
Las moscas de la humedad que ves en el baño salen del desagüe: ponen los huevos en la capa viscosa de pelo, jabón y restos orgánicos que se forma dentro de la tubería, y de ahí nacen moscas nuevas cada pocos días. Para eliminarlas no sirve matar a las que vuelan ni echar lejía: hay que averiguar qué desagüe las cría, retirar esa capa con un cepillo y mantenerlo limpio. Si después de limpiar vuelven, el foco está en una tubería que no ves.
Las moscas de la humedad son pequeñas moscas de la familia de los psicódidos, llamadas también moscas del desagüe o del baño. Miden entre 2 y 5 milímetros, son grises o parduscas y tienen el cuerpo y las alas cubiertos de un vello fino que les da aspecto de polilla diminuta. En reposo pliegan las alas en tejadillo sobre el cuerpo y, cuando las espantas, vuelan mal, a saltos cortos y erráticos, en vez de alejarse como una mosca normal.
De día se quedan quietas en los azulejos del baño o la cocina, cerca del lavabo o la ducha, y se activan al anochecer, atraídas por la luz. No pican ni transmiten enfermedades en casa: son una molestia, pero también la señal de que hay materia orgánica acumulada en una tubería. Por qué revolotean alrededor de la bombilla lo explicamos en por qué la luz atrae a los insectos.
Se distinguen por el aspecto y por dónde están. La mosca del desagüe es gris, peluda y se posa en las paredes del baño; la mosca de la fruta es amarillenta, con los ojos rojos, vuela ágil y se concentra sobre la fruta madura, el cubo de la basura o una botella abierta en la cocina. Si lo tuyo son nubes de mosquitas sobre el frutero, el problema es otro y lo tratamos en moscas de la fruta: de dónde salen y cómo eliminarlas.
Aparecen porque dentro del desagüe se ha formado una película gelatinosa de bacterias, hongos, pelo, jabón y grasa, y las larvas se alimentan de ella. Según la ficha de la Extensión Cooperativa de Alabama, la hembra pone entre 30 y 100 huevos sobre esa capa, los huevos eclosionan en unos 2 días, la larva se desarrolla en 8 a 15 días dentro de la tubería y el ciclo completo dura entre 8 y 24 días según la temperatura. La adulta vive unas dos semanas y puede poner huevos a las pocas horas de salir, así que un solo desagüe mantiene la plaga sin ayuda de nadie.
En Canarias el baño rara vez baja de los 20 grados, de modo que el ciclo se acerca al extremo corto y se encadenan generaciones todo el año. Los focos habituales son el sifón del lavabo, el desagüe de la ducha, el rebosadero, la base de un inodoro cuya junta pierde, un sumidero de terraza o garaje, la bandeja del aire acondicionado y, en los casos más tercos, una tubería con fuga detrás de un tabique o bajo el solado.
La prueba más fiable es tapar cada desagüe sospechoso con cinta adhesiva transparente, con el lado pegajoso hacia abajo y sin cerrarlo del todo para que pase el aire, y dejarla toda la noche. Las moscas que salgan de esa tubería quedan pegadas: el desagüe que amanezca con moscas es el que hay que limpiar. Vale también un vaso untado por dentro con aceite, boca abajo sobre el desagüe.
Hazla a la vez en todos los desagües del baño y repítela dos o tres noches, porque no todas salen el mismo día. Un desagüe lento, con burbujeo o mal olor, es sospechoso; la confirmación definitiva es rascar la pared interior de la tubería con un alambre o un cepillo fino: si en la pasta que sale ves gusanitos grisáceos, de hasta un centímetro y con los extremos oscuros, has dado con el criadero. Los desagües que no se usan, como el de un baño de invitados, también cuentan: el sifón se seca y deja pasar las moscas desde la red.
Lo único que elimina la plaga es retirar físicamente la capa donde crían las larvas; las extensiones universitarias que estudian esta mosca coinciden en que la limpieza mecánica es el tratamiento y lo demás es apoyo. En un desagüe de lavabo o ducha, el orden que funciona es este:
Las adultas que queden desaparecen solas en una o dos semanas cuando ya no nace relevo; mientras tanto puedes aspirarlas de las paredes o poner una trampa adhesiva. Las trampas atrapan adultas, pero nunca eliminan la plaga.
No. La lejía, el vinagre con bicarbonato y el agua hirviendo resbalan sobre la película gelatinosa sin disolverla, y las larvas aguantan sumergidas más de un día porque respiran por un tubo que asoman a través de la capa. Virginia Tech y la Extensión de Alabama lo dicen de forma expresa: estos remedios son poco eficaces y, mal dosificados, dañan las tuberías. El agua muy caliente mata como mucho las larvas de la superficie y da unos días de tregua.
Dos cosas que no hay que hacer nunca: mezclar lejía con amoniaco u otros limpiadores, porque la reacción desprende gases tóxicos en un cuarto pequeño y cerrado, y echar insecticida por el desagüe, que no llega a las larvas y contamina el agua. El aerosol sobre las paredes tampoco resuelve nada: mañana salen las siguientes.
Si vuelven después de limpiar a fondo el desagüe que marcó la cinta, es que crían en otro sitio que no has encontrado. Repite la prueba de la cinta en toda la casa, incluidos lavadero, terraza y garaje, y revisa la junta del inodoro y cualquier zona del suelo o la pared que esté siempre húmeda: una fuga en una tubería empotrada es un criadero permanente que ningún cepillo alcanza, y eso lo resuelve un fontanero, no un producto.
En comunidades de vecinos, bares, restaurantes y hoteles el foco suele estar en los sumideros de cocina, las arquetas y los separadores de grasa, y se repite mientras no haya un plan de limpieza. Ahí hace falta un tratamiento profesional: inspección para localizar todos los puntos de cría, limpieza de los que no están al alcance y, cuando el foco no se puede eliminar, reguladores de crecimiento que impiden que las larvas lleguen a adultas. Y si lo que ves en el baño no vuela sino que corre por el suelo con tres colas finas, no es esta plaga: mira pececillos de plata en casa.
Se evitan manteniendo los desagües sin la capa orgánica en la que crían y sin agua estancada cerca:
En Faycanes llevamos más de sesenta años haciendo fumigación y control de moscas en Canarias en viviendas, comunidades y hostelería: localizamos los puntos de cría, tratamos los que no están a tu alcance y hacemos seguimiento para que no vuelvan. Si las moscas del baño persisten después de todo esto, mejor que lo vea un técnico antes que seguir probando productos.
Faycanes es la principal empresa de control de plagas en Canarias. Con más de cincuenta años de experiencia, ofrecemos tratamientos rápidos, seguros y eficaces.
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